Escrito por Estefanía Asensio

Desde que tomé la decisión de irme sola me he vuelto a una verdadera adicta a los viajes en solitario. Y es que, a pesar de disfrutar de una buena compañía mientras viajo, mi experiencia desde entonces siempre me ha hecho ver que hay nada como lanzarte tú solo a esta aventura. Además, a lo largo de los años he ido descubriendo que viajar sin compañía es uno de los mejores aprendizajes que uno puede llegar a tener a lo largo de su vida a nivel personal.

Y es si hay una cosa que me ha enseñado el viajar en solitario es a saber quién soy. Gran parte de lo que soy (y quiero continuar siendo) me lo ha enseñado la ruta y no habría podido averiguarlo si no me hubiese atrevido a marcharme sola. Estas son las 6 cosas que he descubierto viajando y que han cambiado todo mi mundo interior. ¿Quieres saber cómo viajar sol@ puede cambiarte a ti también? Ahí van las seis cosas que me ha enseñado sobre mi misma los viajes y que seguro revelaran mucho de quién eres. ¡No esperes más a viajar en solitario!


1. Conquistarás tus miedos

Una de las primeras cosas que empezarás a aprender es a superar tus miedos. Moverte por una ciudad, preguntar a desconocidos, a ocuparte de todo: transportes, alojamiento, comida… En definitiva, a sacarte las castañas del fuego ante cualquier situación tu solit@ sin nadie a tu lado para ayudarte. Y es que vas a tener que hacerlo desde el minuto uno. Ya no te preguntarás tanto “¿Puedo hacer esto?”, directamente pensarás “Voy a hacerlo”. Recuerdo que cuando aterricé en Pisa con 19 años, en mi primer viaje sola, lo primero que me dije fue al bajar del avión fue: “¿Y ahora qué?” Me sentía entusiasmada y a la vez perdida, pero pasé de cualquier temor y enseguida me di cuenta de todo lo que podía hacer sin necesidad de nadie. Poco a poco, las cosas que antes te parecían difíciles podrás hacerlas después sin trabajo, y eso te da fuerzas para ir siempre más allá. Somos mucho más fuerte de lo que pensamos.

Después de un día horrible en el que tuve más problemas que en todos mis viajes juntos llegué a Tam Coc, al norte de Vietnam, sin la ayuda de nadie y yo solita. Si me hubiese rendido me hubiese perdido imágenes como esta… y lo que es mejor, no hubiese comprobado lo fuerte que puedo llegar a ser.

2. Serás libre

Gracias a eso, te darás cuenta de que eres capaz de hacer muchas más cosas por ti mismo de las que imaginabas, por lo que empezarás a ser más autosuficiente y, por lo tanto, más libre. Podrás hacer todo lo que te guste sin nadie detrás que te prohiba hacer nada. Pero no sólo eso, viajar en solitario te hará sentir que no hay ninguna piedra en tu camino, que eres capaz hacer todo lo que propongas y que no hay nada ni nadie que te ate para ser independiente. Pero no sólo eso, la sensación de libertad que te proporciona el viajar solo no tendrá comparación con lo que hayas experimentado hasta el momento.

Viajando sol@ te sientes capaz de todo...
Viajando sol@ te sientes capaz de todo… (Salar de Uyuni, Bolivia – Octubre 2015)

3. Serás más tú…

Dándote cuenta de qué cosas puedes verdaderamente hacer te darás cuenta de qué cosas te gustan de verdad, por lo que empezarás a saber quién eres y quién no eres. Además, en la ruta hay muchos momentos para pensar sobre tu vida y conversar contigo mismo. Eso te permitirá conocerte más en profundidad y tener más claro qué cosas quieres y cuáles no quieres en tu vida. Y es que viajar es un verdadero ejercicio de autoconocimiento en el que todo lo que aprendas del exterior se va a reflejar en el interior. Además, cuando viajas, nadie te dice quién eres y quién no, no hay limitaciones, así que ¿por qué no empiezas a ser quién tú sientes que eres de verdad?

Tienes todo el tiempo del mundo para descubrirte...
Tienes todo el tiempo del mundo para descubrirte… (Copacaba, Bolivia – Octubre 2015)

4. … o serás quién tú quieras

Además, nadie sabe quién eres, así que… sé tímido, o sé extrovertido. Sé sociable o sé solitario. Sé un loco. Sé un aventurero. Sé quien tú quieras ser. Una vez, paseando por Barcelona, alguien me dijo que no le gustaban las ciudades grandes porque se sentía muy pequeña en medio de todo ese caos: “Aquí no eres nadie”, me dijo, a lo que yo le contesté: “Aquí eres quién tú quieres ser”. Creo que lo mismo pasa viajando. Nadie te conoce y nadie va a juzgarte por lo que creen que eres, así que puedes dejar de sentirte alguien ajeno a ti mismo o de sentir que tienes que ser quien quieren que seas… y empezar a sacar todo lo que quieras de tu personalidad y todo lo que hay en ti que jamás te atreviste a mostrar. Te atraverás por fín a ser quién tú quieras… o quien siempre has sido.

... o para convertirte en quien tú quieras.
… o para convertirte en quien tú quieras. (Desierto de Atacama, Chile – Junio 2015)

 5. Descubrirás tu verdadera pasión

No tiene porqué tener que ver con los viajes, pero el viajar solo y tener todo el tiempo del mundo para estar contigo mismo, y además viviendo nuevas situaciones y experimentando cosas nuevas, te ayudará muchísimo a descubrir lo que realmente te gusta y quieres en tu vida. Así, una vez en casa, puede que te determines a empezar ese proyecto que tenías en mente, a emprender algo nuevo o a deshacerte de algo que ahora sabes que no te llenaba y empezar a dedicarte a lo que de verdad te apasiona… si es que decides volver.

No hace falta que os diga cuál es la mía, ¿no? (Aguascalientes, Cusco – Agosto 2015)

6. Comprobarás que hay más gente como tú

Y esta es una de las mejores partes: conocer gente que comparta tus mismas inquietudes y pasiones. Durante mis viajes me encontrado gente de todo tipo apasionada como yo por los viajes: personas que habían dejado un trabajo importante para vivir su sueño de viajar, personas que iban de aquí para allá ofreciendo servicios, personas que habían ahorrado durante un tiempo para dar la vuelta al mundo e iban financiándose en el camino… Y todas estas historias, aparte de hacerme sentir que no estaba tan loca, me han inspirado mucho y me han dado fuerzas para continuar mi camino.  Pero no sólo eso, es más que probable que te lleves a más de un buen amigo para siempre y lo mejor de todo: te darás cuenta de que no estás solo en tus inquietudes y pasiones.

(Desierto de Atacama, Chile – Junio 2015)

¿Y tú, también has comprobado que viajar en solitario te ha ayudado a saber quién eres? ¿Cómo te ha cambiado el viajar sin compañía de nadie?

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